No te hagas el muerto

BE escriu · juny 2017

No te hagas el muerto
Carolina Otero

Ediciones Lupercalia, 2018

Presentació del Llibre
dissabte 3 de juny 2017- 12:00h
Llibreria Bartleby
C/ Cádiz 50

Introducción

No te hagas el muerto es un viraje con respecto a los poemarios anteriores de su autora por lo que respecta a la experimentación. Con una tendencia mayor a la ruptura de la frase y el léxico, el uso de anacronismos, lenguaje publicitario, la asimilación de materiales y referencias diversísimas (Ícaro, Safo, Nick Cave, el cinematógrafo y el Kintsugi entre otros) y el hipervínculo vía salto de imágenes consigue, en su variedad temática, la unión de lo vitalista con lo funesto. Así, hay preocupación por los temas de siempre (amor y muerte, paso del tiempo, la propia escritura), aunque se añade una gran diatriba interna: la imposibilidad de luchar políticamente desde la poesía, que es, a la vez, una posición política. De ahí la gran presencia de autoparodia y hasta una “escatología de la queja occidental”.

Al final, tras un juego de aparentes contradicciones, de valles y picos, este libro es una exaltación de la vida y de la imaginación; recuperación de la autora por la fe en la palabra, que es “agarre”. Desde el título del libro, se invita al lector a vivir, a pesar y dentro de las contradicciones que esta opción, opuesta a la muerte pero dirigida inexorablemente a ella, entraña.

Poema

Sín título

Atiende.
Escribir es una suerte de ceremonia
sin nadie −no es que se hayan ido−
y sin duda ya no puedes,
por mucho amor que busques ya no puedes,
esperar decir Aquí la llaga
como si tuvieras 15,
la piel de nácar y una fiebre.
Ahora mismo
habrá una fiesta de poetas que lamen alucinógenos,
lo llames droga o alabanza.
Ellos dan igual.
Desde algún puente estadounidense saltaron
de la mano, ya hace tiempo, los últimos
Safo y García Lorca.
Dan tanto igual
que en el transcurso de su noche
el gualdo cuerpo de la emigración se muere
o despega en misión una astronauta.

(AH, fiesta de barbas y tatuajes de alegres
dibujillos, uñas de chicle y pose parisienne…)

Todos ellos dan igual
en tanto que se acercan
sólo al fuego del anillo.
Todos ellos dan igual,
corazón barrado de brackets.

Todos ellos dan igual
por lo que concierne a la evolución de la especie.

Todos ellos dan igual,
estudiantes de sí mismos
hasta la humedad y el rapto.

Todos ellos dan igual
(en tanto que de pose y de verbena).

Todos ellos dan igual
(etcétera)
se apuntaron un día en una lista
como podían haber pedido una hamburguesa
para llevar.

Atiende.
Tú cedes a tus gestos del altar y el vino
para nadie.
Ya ni tienes acre (¡como si 15,
la piel de nácar y una fiebre!);

tú das tanto igual:
en el transcurso de tus noches se hornea
pan, que es trescientas veces más grande.

Atiende,
tu ceremonia occidentaloide y barbillarriba,
tu desespero de despacho,
tu cuarentañismo algiolumbar
importan cual moneda en comité de notarios.

Atiende:
en el transcurso de tus noches líricas
giran los planetas,
estallan supernovas

y       LA EXISTENCIA SOBRECOGE.

També pot interessar-te